Lo cómodo de sacarse la foto uno misma es que puedes alterar el lente y el ángulo de la foto. Yo lo he hecho siempre y me funciona de maravilla cuando quiero evadir ciertos asuntos que me provocan malestar. En cambio, si alguien más te saca la foto, estas obligada a verla tal cual como la saco, sin filtros y sin haber podido elegir el ángulo. Si to no te gustó, cagaste.
Eso a veces es bueno porque ves las cosas en perspectiva y te das cuenta de nimiedades que no habías podido vislumbrar, y que son acumulativas más encima. Si no te diste cuenta a tiempo te enfrentas a una montaña de asuntitos pendientes que, al fin y al cabo, siempre se tratan del mismo tema.
Antes tenía tan claro para donde iba mi micro en cuanto a proyectos personales se refieren que ni siquiera necesitaba decir: "calmao, déjame pensarlo". Pero ahora tengo sólo dos cosas claras. No me gusta hacer clases de inglés en universidades de pacotilla pero me gusta hacer clases en otro lugar donde me siento en casa pero la paga tarde o temprano me llevara a dicom.
Nunca faltan los ofrecimientos de gente que valora tu estilo y que te invitan a participar de ciertos "proyectos" (esa palabra que tanta risa le daba a la gringa Sarah)...pero uno no puede caminar sobre agua evaporada, es físicamente imposible según nuestras leyes universales.
Había tomado un camino super pedregoso entre fotocopias y controles semanales. No se si siga en el, no lo se. Porque creo que lo que necesito es salir de una rápida y efectiva del lodo en el que sola me metí y si espero a que la cuerda que me va a sacar me guste por color o grosor, me hundiré hasta el fondo, sin poder ver la luz.
No voy a necesitar que me salves, pero si a veces voy a necesitar que me muestres como poder salvarme yo misma.
viernes, 20 de abril de 2012
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